4 de agosto de 2026
El próximo 12 de agosto de 2026 viviremos uno de los acontecimientos astronómicos más importantes de nuestra vida. España será testigo de excepción de un eclipse solar total visible desde amplias zonas del país, un fenómeno extraordinariamente raro que, además, será el primero de una serie de tres eclipses solares que convertirán a la península ibérica en un destino astronómico mundial entre 2026 y 2028.
Los eclipses totales de Sol son relativamente frecuentes en algún lugar del planeta, de hecho como mínimo hay dos cada año, pero muy poco habituales desde un mismo territorio. El eclipse del 12 de agosto de 2026 será el primer eclipse total visible desde España en más de un siglo, y no volveremos a tener una oportunidad semejante hasta varias décadas después. Lo más emocionante es que este eclipse no llega solo. Forma parte del conocido como "trío ibérico de eclipses".
Una oportunidad histórica para observar tres eclipses desde la península ibérica.
Aunque la franja de totalidad pasará más al norte, la Vega Baja del Segura disfrutará de un eclipse parcial extremadamente profundo. La Luna llegará a ocultar prácticamente todo el disco solar (98%), generando una escena muy espectacular al atardecer. Como el eclipse ocurre con el Sol muy bajo en el horizonte, será fundamental elegir lugares con una visión completamente despejada hacia el oeste y noroeste como la laguna de La Mata, la laguna de Torrevieja o lo alto de las sierras de la comarca.
Horarios aproximados para la Vega Baja del Segura
Existe una norma que no admite excepciones: Nunca debe observarse el Sol directamente sin protección adecuada. Para observar el eclipse con seguridad es imprescindible utilizar gafas homologadas con certificación ISO 12312-2, filtros solares específicos para telescopios o prismáticos y/o sistemas de proyección indirecta. No son seguras las gafas de sol convencionales, cristales ahumados, radiografías, CDs O DVDs o filtros caseros. Unos segundos mirando al Sol sin la protección adecuada pueden provocar lesiones oculares permanentes.
Vivimos una época en la que tendemos a contemplar los grandes acontecimientos a través de la pantalla de un teléfono móvil. Sin embargo, un eclipse solar merece algo diferente. Las fotografías que obtengamos con nuestros móviles serán probablemente peores que las realizadas por observatorios, fotógrafos profesionales o satélites. Lo que nadie podrá capturar por nosotros será la emoción del momento: la disminución de la luz, el silencio repentino, el cambio de colores del paisaje y la sensación de estar contemplando uno de los fenómenos más extraordinarios de la naturaleza.
Por eso, quizás el mejor consejo para el próximo 12 de agosto sea muy sencillo: haz una foto si quieres, pero después guarda el móvil. Ponte las gafas de eclipse, mira al cielo y disfruta del espectáculo. Porque dentro de muchos años quizá no recuerdes la fotografía que hiciste, pero sí recordarás perfectamente dónde estabas cuando la Luna comenzó a tapar el Sol.